Aunque sea evidente y parece que haya descubierto la panacea, el primer paso es reconocerlo.
Esto que diréis que es tan sencillo es el todo! Cuando un paciente reconoce que tiene un problema, por lo general es demasiado tarde, yo por ejemplo, me di cuenta (o quise darme cuenta, hacía tiempo que lo sabía) que era alcohólico, hacía tiempo que vomitaba por las mañanas, pero hasta que no vomité sangre no me asuste.
A partir de aquí podemos empezar a trabajar. Tener en cuenta que mucha gente lo sabe que lo es y no lo quiere reconocer o lo camufla siempre con frases tipo: yo lo dejo cuando quiera, yo bebo por que me gusta, yo no tengo este problema y un largo etcétera...
Prosigamos pues, cuando lo tenemos reconocido o aceptado mi consejo es derivaros a vuestro médico de cabecera o directamente a algún psicólogo o psiquiatra experto en adicciones. A partir de aquí empezará el tratamiento que más os convenga, si no quereis ir al médico podeis asistir a algún tipo de asociación sin ánimo de lucro donde os encontrareis con enfermos con el mismo problema y será un sitio en el que al menos no os sentireis bichos raros.
Seguiremos con otro capítulo el próximo día.
Siempre vuestro,
Jose Placeres
No hay comentarios:
Publicar un comentario